Los planos originales de la planta de gradería de 1955

La visión de la sociedad anónima mercantil, Plaza de Toros de Cali S.A., se manifiesta en la esencia de lo que representa taurina y culturalmente Cañaveralejo, esa gran empresa que los vallecaucanos y el mundo entero han visto nacer, crecer y sostenerse a lo largo de más de seis décadas de historia, la suya y la de Cali, la capital del Valle del Cauca (Colombia) que guarda como uno de sus hijos más dilectos al escenario de la Calle Quinta.

Los planos originales de la planta de gradería de 1955

Una obra hecha a partir de los conceptos más avanzados de la ingeniería de la época.

La Plaza se entregaría en un tiempo récord, en menos de un año, en 1957.

Proceso constructivo de las graderías.

Cañaveralejo se hizo con las uñas de las mejores manos.

Vista desde el aire, la majestuosidad de Cañaveralejo en plena etapa de construcción.

28 de diciembre de 1957, día de la inauguración de la Plaza.

La Plaza de Toros sería primera piedra de la transformación del paisaje de un amplio sector de Cali.

La proporcionalidad y la simetría de Cañaveralejo, testimonios del cuidado de los constructores.
Alguna vez el poeta Eduardo Carranza dijo que Cali era un sueño atravesado por un río, claro está, mucho más caudaloso que el de hoy. Parodiando al maestro, podríamos decir también que Cali es un río de sueños, casi todos ellos alcanzados a punta de tenacidad, en años ya remotos.
Las historias de años se entrecruzan para arrojar una sola, aquella de las memorias que nacen aquel 28 de diciembre de 1957, el primero de tantos días felices en Cañaveralejo, y se proyectan hasta nuestros días. Una felicidad dibujada en rostros y en sonrisas; en amistades y en momentos; en citas de generaciones y generaciones; y en testimonios que van más allá de nostalgias. Soplos de vida.
*Estas imágenes son renders, pueden tener variaciones en su resultado final.
El paso a paso de la vida de la Plaza de Toros de Cañaveralejo es, de principio a fin, un cuento feliz, hecho de Quijotes que ganaron batallas a punta de mucho más que imaginación. Esta historia rueda entre esfuerzos y voluntades de hombres y mujeres que, a partir de un sueño colectivo, levantaron una edificación al que hoy le cabe el título de patrimonio de toda la nación colombiana.
Una vez las directrices del Gobierno Nacional para superar la crisis sanitaria que ha generado la pandemia Covid-19 permita abrir nuestras puertas al público, se presentará la agenda de eventos que tengan programada las empresas arrendatarias de la Plaza.